Aprieta fuerte en el pecho. Cadenas de piel.
La dosis de realidad me ha callado el alma y el corazón.
He oído el estallido de mil cristales rompiendose contra la pared.
Y mis ojos no, pero mi piel lo puede ver.
Arañazos y sangre. Palabras escapandose por mis venas.
Abrazos de aire huyendo de cada rincón de mi cuerpo.
Y un miedo agoviante, que me presiona el pecho contra el mundo a mis pies.
Y ahora lo veo tan claro...
Hace 6 años