lunes, 19 de marzo de 2012

Tic, tac

Entre compás y compás, mi cuerpo se dilata al son de mi corazón. El movimiento es tan poco cuerdo que me estremezco en su vibración y pierdo. Siempre pierdo. Somos dos tontas canicas que con la fuerza del golpe se alejan sin parar. A cada paso un adiós. Tic. Adiós a tus sonrisas. Tac. Adiós a nuestros abrazos. Tic. Adiós a nuestras miradas. Tac. Adiós a nuestras caricias. Y así, tic, tac, tic, tac... El corazón se queda helado. Sin palabras, solo ese inmenso sentimiento de dolor. Naufragio. Ya no hay nada que contarnos. Nada de presente para nosotros dos. No hay nada. Una terrible dilatación que busca encontrar el amor, y pierde.

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