martes, 26 de enero de 2010

Las quimeras de tu mitad me acercan a entender por que si no estas mis brazos no son tan fuertes, y mi alma es más débil. Pudiendo imaginarme un mundo sin tu presencia, siempre he preferido no hacerlo. Es que no se como decirte que la cosa más pequeña que impacte en mis sentidos, de tu corazón, atrapa en cuerpo y alma mi amor entero por ti. No se explicar como no entiendo lo que siento, y por no entenderlo aveces no se darle la importancia correcta a lo desconocido. Pero cuando tu piel se hace lejana y borrosa en mi aire, decaigo por completo, y reinvento el tenerte o morir. Se que sin tu sueño y sin tu agonía, mis sueños se esfumarían, y mi agonía sería doble. Mi sueño es un camino a seguir, en el cual tu debes prender forma al cariño, a la constancia, y a la paciencia. Sin el pilar de tu mente y tu corazón, las paredes del castillo en el que pretendo guardar mi felicidad, se desmoronarían en un cerrar y abrir de ojos. Y por saber lo que eres, aun sin saber como puedo querer a alguien tanto, se que si no estas no hay pena ni alegría que valga. No hay vida sin tener con quien vivirla. Y yo elegí tenerte aquí... entre los pulmones que me dan oxigeno, mas abajo que el cerebro que me hace pensar, en un lugar dónde lo único que pueda hacer mi cuerpo, sea quererte. En mi corazón.

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