jueves, 14 de abril de 2011

Infinidad...

Cuando las palabras no bastan, cuando son una mínima expresión del sentimiento que guardas, el corazón se encoje de impotencia. Necesidad de querer, y de demostrarlo. Necesidad vital. Arañar los muros de las palabras y agrietarlas para intentar expresar con nitidez tu amor. Amor... Amor de persona, amor de compañía, amor de una simple mirada, amor a un simple gesto. Porque te quiero. Y no me da miedo decirlo. Porque las palabras cobran sentido si tu las escuchas, y se que tu las oirás limpias, con el sentido que deben tener. Sabrás ver en mis ojos que te quiero por pertenecer a mi vida de una forma tan especial, y hacerla cada día más feliz con tu presencia. Por dar magia a la calma, dar un toque de verde al blanco. Porque quererte es sentirme feliz. Feliz de querer a la luz infinita que transmites... Sin buscar explicaciones, aprenderé a quererte cada día con la intensidad que te mereces, porque te mereces un mundo entero. Reinventaremos cada día nuestro pequeño mundo de complicidad, una amistad fuerte. Y sabes? No tengo miedo. No queda en mi ni una milésima parte de ese miedo que corría por mis venas el día en que empecé a tenerte cariño. Ahora se que te quiero, sencillamente y sinceramente, sin peros. Y me encanta... Porqué puedo decirlo, alto y claro. 

En una palabra: Verde.
Mi mensaje: Gracias. 



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