miércoles, 25 de marzo de 2009

Me he cansado de que el reloj marque las dos cada medio día, y que el lunes sea el primer día de la semana. Me he agotado de que el sol salga al amanecer, y que las farolas se enciendan de noche. Estoy totalmente harta de que los pájaros vuelen por encima de las casas, y que las personas enseñemos los dientes al sonreír. Estoy agobiada de ver dentro de libretas folios, y de tener un corazón que te quiere. A fuego lento quizás, necesito que una de las anteriores circunstancias de la vida rutinaria que llevo, cambie. Y creo que la más improbable, es la de dejar de tener un corazón que te quiere a cada suspiro que sale de tus labios.

2 comentarios:

  1. simplement es perfecte tot el que escrius, em transmets unes sensacions uniques, i de veritat em deixes amb ganes de llegir més i més.
    Grácies per aquests textazos que reflexteixen una petita part de la teva perfecció.
    la teva fan número 1:)


    RUT

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  2. Es complicado que todo esto cambie, es mucho más "fácil" que la que cambie, seas tú.

    Me gusta mucho tu blog.
    un beso

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